Diario dd BAILANTA. Cuarta entrega.


El lunes nos juntamos con Matías en una pizería a la que iba cuando salía del profesorado. Queda en Solano, a unas cuadras del centro comercial y tiene la cerveza bien barata. La excusa era festejar que Bailanta estaba completa y guardada en las fastuosas oficinas de la editorial.

Yo estaba tan copado con la versión final que comencé a preguntarle sobre los personajes. Si estaban inspirados en personas reales, si esos escenarios en los que transcurre los había pisado con su alma, y esas cosas. Matías me respondió todo. Y pensaba en lo groso que es descubrir esos secretos de las novelas. Pero, claro, tiene que haber un buen texto que le de una nueva dimensión y le pegue una buena patada a la realidad para sacarle jugo y pasión. La realidad es aburrida, por eso existe la literatura. Para contrarrestar ese efecto somnífero de las rutina y demostrar que todavía hay cosas por la cuales vivir. Una de ellas es contar bien una historia. Cosa que Bailanta hace de una manera magistral.
De paso le devolví unos libros que me había prestado. Y no sé, de golpe tuve la agradable sensación de que otra cosa tremenda estaba sucediendo. Porque otra de las grandes pasiones de mi vida es la amistad. Y creo que algo de eso se estaba forjando.
Está bueno sentarse enfrente a una persona que admirás.


Esa misma noche, creo que eran las once o más, me puse a buscarle una buena letra. La encontramos tipo dos o tres y media, el tiempo cuando unos hace lo que le gusta se mide de otra manera, ¿no?
Así que en esa seguimos. Trabajando en lo que nos gusta sin ganar un mango y tratando de hacer cosas interesantes y deslumbrantes como traer al mundo algo que antes no estaba. Es la maravilla de la creación. Digo, este libro se la banca y uno quiere estar a la altura de las consecuencias.

Segundas vacaciones con Roberto Bolaño


La primera vez fue en el dos mil ocho cuando partimos con Patricia hacia Misiones para no morir sin haber visto las cataratas del Iguazú. Pero mi principal interés entonces era entrarle a Los Detectives salvajes, un texto que se me imponía como necesario. Me costó hallarlo. Unos días antes de viajar recorrí casi todas las librerías de Corrientes y cada vez que preguntaba por el libro me respondían lo mismo: estaba agotado. Pensaba que iba a ser una temporada baja entonces. Hasta que fui a la casa de mi primo en Ciudad Evita para pedirle prestada una carpa, una mochila y una bolsa de dormir. Cuando entré a su pieza una gran sorpresa me esperaba: el tipo tenía el libro, ese libro que yo anduve rastreando como un poseso sin suerte, sobre su mesita de luz. Las casualidades no existen, me dijo una vez un albañil para el que trabajaba: el que habla de casualidad comete un error de interpretación. Lo veía reluciente, como si fuera recién comprado, esperando que alguno le pusiera los ojos encima y se produciera ese extraño fenómeno tan familiar y a la vez excepcional llamado lectura. Hay en el acto de abrir un libro algo de incertidumbre, de riesgo que uno emprende sin reparar en las consecuencias que acarrea meterse en otros mundos. Tapa roja con una ilustración de tres hombres trajeados, que parecían salidos de una película de Tarantino, caminando por una playa, observando a su alrededor. Buscando algo. Al igual que yo. Solo que en mi caso ya me encontraba frente a mi presa.

Hablan los que escriben. Hoy responde: Carlos Godoy


por Walter Lezcano

Una de las primeras veces que nos juntamos con Funes para que me pase el oficio glorioso de encuadernador, vi que tenía sobre la mesa unos textos a los que les faltaba la tapa. Unos cuadernillos cosidos que cabían en una mano. Era el esqueleto de un libro. Nos sentamos y me dice escuchá esto:


el único

peronismo

es

el de su extinción

ya no son peronistas

los poemas

con huesos

por todas partes

los ciclistas

son

los ciclistas

en bicicletas de paseo

la historia es peronista


una bicicleta

de paseo

es

el giroscopio

peronista sin caretas

Eran las cuatro de la tarde de un martes en la Capital Federal y en todas partes. Y Carlos Godoy hacía su aparición como una voz traída desde el más allá que venía a traer uno cadencia arrolladora y despiadada para referirse a un tema que a mi no me interesaba en lo más mínimo. Pero eso es la literatura, si es buena por el lugar que pase deja a todos en silencio y descolocados preguntándose qué carajo fue ese vendaval que acaba de pasarnos por encima.


Esa lectura era de Escolástica peronista



Texto que forma parte del catálogo Funesiano y que se ha convertido en un verdadero hit. Funes me lo leyó casi todo. Así fue como conocía Carlos Godoy.

Y desde ese momento no he dejado de darle una leída cada tanto.


Me parece copado contar ese experiencia de lectura porque es algo que vengo viendo le ocurre a muchas otras personas cuando agarran con curiosidad el libro, tipo de mirón nomás y se lo llevan sin dudarlo. Y los ves alejarse con el libro abierto, riéndose, pensando y andá saber cuantas cosas más. Y hubo veces que esas personas regresaron para pedir más para regalárselo a los amigos. Ahí hay algo de fascinación que uno quiere compartir con los demás. Ser partes de un ritual y oficiar de guía con los recién iniciados. Hablamos de poesía y de literatura. La poesía y la literatura de Carlos Godoy.
Si todavía no lo leyeron se están perdiendo algo que garpa para toda la cosecha.
Hoy responde Carlos Godoy
1-¿Cuál fue el primer libro que leíste?
Una selección de cuentos de los hermanos Grimm. Ya sabés, Caperucita roja, Blanca Nieves, Cenicienta y todos esos. Me lo regalaron mis padres para unos reyes magos, solo que yo no sabía que eran mis padres los reyes magos. Finalmente el libro se destruyó porque era de una edición muy barata y no se donde quedó. Pero lo leí muchas veces durante muchos años.

2-¿Cuál fue el primer libro que compraste?
Siempre iba a la feria del libro de mi pueblo y compraba cosas sin entender mucho de que se trataba: simplemente los compraba porque eran baratos. Recuerdo dos libros que puede que me los haya comprado casi por el mismo tiempo, mis trece, catorce años, sin poderte asegurar cual de esos primero. Uno es una edición barata de Así habló Zarathustra de Nietzche y el otro es una Antología personal de Borges que esta en otra edición barata de La Nación. Te digo esos dos porque los leí, tuve conciencia de que los leía y me hicieron pensar en el ejercicio de la literatura.

3-¿Cuál fue el primer libro que robaste?
Fue la vez que hicimos un asado el último día de clases en casa del Gordo Calote. Fuimos al Disco a comprar carne y cerveza y me puse dentro del pantalón Una plegaria americana de Jim Morrison. Después a ese libro me lo robaron. Y recuerdo quien fue porque lo quería mucho: la Gorda Euge.

4-¿Cuál fue el primer libro que influyó en vos de alguna manera?
Hay muchos. Pero pienso en el libro que te dije antes: Una plegaria americana. Recuerdo que entonces escribía en cuadernitos gloria de veinticuatro hojas y cuando leí el libro de Jim penaba en que me hubiera gustado que él leyera lo que yo estaba escribiendo porque se le parecía mucho. Es decir fue el libro que me generó conciencia de autor. De algún modo lo que hacía podía ser considerado, con una mirada particular, literatura.

5-¿Qué necesitás para ponerte a escribir?
Silencio, astucia, exilio. Pero con la compu y un poco de whisky me alcanza.


6-¿Qué fue lo primero que escribiste?
Cosas horribles donde hablaba de lo triste y solo que me sentía durante la adolescencia. Creo que son una pila de cuadernitos y están en una caja de zapatillas en casa de mi madre.


7-¿Qué fue lo primero que publicaste? ¿Cómo lo ves ahora?
Un poema largo y uno corto que hablan sobre la pobreza y cosas así, en una antología de literatura joven cordobesa. Hoy en día los veo como algo muy feo, podría decir que me dan vergüenza.

8-¿Qué estás escribiendo en este momento?
Trato de escribir una novela y varios poemarios a la vez. Lo que más me obsesiona es la novela, porque no se si la voy terminar y mucho menos se si es algo que realmente es bueno y porque me cuesta realmente muchísimo.

9-Un libro imperdible
The catcher in the rye. Traducido al español como El cazador oculto o El guardián entre el centeno. De J. D. Salinger.

10-Una definición de escritor
Alguien que no puede dejar de escribir acompañado por dos cosas que configuran su mente: mejorar y construir una obra. Conceptos como: publicación, campo literario, lecturas, prensa, no deberían estar rondando la cabeza de un verdadero escritor.
Gracias, Carlos

Revolución en Claypole

Convocatoria para el Bachillerato Popular
EL GALPÓN CULTURAL- FOL de Cláypole


Invitamos a docentes y estudiantes de todas las áreas que quieran participar enel armado del Bachillerato Popular para el ciclo lectivo 2010.


Frente de Organizaciones en Lucha

Luego de cumplir 16 años de trabajo y viendo la necesidad en los barriosde una educación secundaria para adultos, nos proponemos construir esta herramienta.
La propuesta es realizar de modo participativo (junto a los estudiantes) un Secundario Nocturno para Adultos, que otorgue títulos oficiales-certificados.

TE ESPERAMOS EL SÁBADO 27 DE FEBRERO A LAS 11:00 Hs. EN
EL GALPÓN CULTURAL
Aquino 525 e Italia (Cláypole)
Cómo llegar:
Colectivo 160 desde Burzaco y/o Claypole. Bajar en Alsina y Aquino.
A dos cuadras. Entre el Camping de los Gráficos y el arroyo San Francisco
CONTACOS: bachilleratofol@yahoo.com.ar
Micaela: 15-6545-8993

Diario de BAILANTA. Tercera entrega.


Luego de tanto debatir en el departamente de diseño de la editorial ya encontramos color justo con el que vamos a mostrar a Bailanta. Matías y nosotros quedamos contentos. Creo que fue una buena elección porque representa la novela, eso es lo principal.

La novela ya está en su etapa final: de hipercorrección. Yo me encuentro en un estado de ansiedad excesiva, debe ser la novedad de las primera veces y esas cosas.

La noche de anoche fuimos a conocer en el centro de Florencio Varela dos lugares preciosos para hacer la presentación(todo gracias a dos mujeres preciosas y encantadora: Eliana Mariano y Ana Lindner, sin ellas no hubiese sido posible. Las mujeres salvan todo, siempre). Está bueno eso porque tiene que ver con la zona donde transcurre la novela. El Sur profundo como escenario de las aventuras. Volvimos a casa con dos fechas.

Suenan trompetas bien fuertes.

El 9/4 en La pulpería, Vélez Sarfierld 65 a las 19 Hs ¡Inaugura esta noche!

El 15/5 en Lo de Laura, Rivadavia 179 a las 22 HS.

Todo esto en la república de Varela. Tenemos que armar los flaiers y demás para agitar para esas fechas. Tan lejos, tan cerca.

Seguimos trabajando con todo.

La prueba del delito. Matías Gómez en La maquiladora


Tengo un amigo que se excita mirando sus propios videos subidos a páginas de pornografía amateur. En los videos la cámara lo enfoca del cuello para abajo mientras él se masturba. Mi amigo se masturba mirándose a sí mismo masturbarse. Le dije que aunque la imagen fuese de él mismo, masturbarse mirando a un tipo que se masturba era cosa de putos. No soy puto, dijo él. Sé que mi amigo no es puto principalmente porque en Provincia de Buenos Aires no hay putos. Los putos de Provincia se hacen travestis o se van a vivir a Capital. Al menos donde vivo yo. Además llegué a conocerle una novia. Se llamaba Lucía y no era tan fea. Mi amigo quería filmarse cogiendo con su novia y después subir el video a Internet. Se lo propuso y ella dijo que no. Entonces él programó su cámara de fotos en función filmadora, la escondió debajo de una pila de ropa sobre la mesa del televisor y la prendió mientras ella estaba en el baño. A la cámara de fotos la había comprado robada, por Flores...

En verano, al Sur