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Coda. Hablan los que escriben. Hoy responde: Matías Gómez


1-¿Cuál fue el primer libro que leíste?

Escuela de robinsones, de Julio Verne, en una colección que se llamaba Clásicos de Aventuras, de Legasa (no es que tenga una memoria de elefante sino que lo fui a buscar recién a mi biblioteca). Es una especie de continuación de Robinson Crusoe, que me apasionó como relato de aventuras pero también por el libro en sí, fuccia y de tapa dura, hojas gruesas, muchas ilustraciones. El lector y el fetichista nacieron el mismo día.
2-¿Cuál fue el primer libro que compraste?

Asterix gladiador (¿vale como libro?), o El expreso de los vampiros de los Elije tu propia aventura, o tal vez Las minas del rey Salomón de una colección que se llamaba Mis libros. Ya más grandecito alguno de Bukowsky, creo. También debe haber un primero de la época en que empecé a trabajar y pude pagar los libros con el sudor de mi frente, pero ahí ya no me acuerdo (cuanto más se acerca al presente más me falla la memoria).
3-¿Cuál fue el primer libro que robaste?

Por lo general es a mí al que roban las librerías. Nunca me animé, y no porque me falten ganas. Pero una vez, de chico, fui a Carrefour con mi abuela y me elegí Uno nunca sabe de Fontanarrosa y para que no se arrugara entre la mercadería del changuito lo metí adentro de su cartera. Al final yo me olvidé y ella no se dio cuenta y no lo pagó. Ese fue el primer y único libro que robé, sin querer.
Pero ahora que me acuerdo, de pendejo varias veces pedía prestado libros y no los devolvía. Eso es robar, ¿no? En ese caso podrían ser Los viajes de Gulliver, a un amigo de mis viejos que además era mi pediatra, dos tomitos de esos del Centro Editor de América Latina. El chabón tenía la colección completa, toda una biblioteca llena de esos libritos blancos y medio cuadrados, letra diminuta, en la tapa siempre un cuadro de algún pintor famoso. A mí me fascinaba esa biblioteca. Y por ahí andan los libros. Todavía no los leí.

4-¿Cuál fue el primer libro que influyó en vos de alguna manera?

Los cuentos completos de Edgar Allan Poe. Yo quería ser escritor como Poe. También La isla del tesoro, pero en ese caso quería ser como Jim, el protagonista.
5-¿Qué necesitás para ponerte a escribir?

Ganas de escribir o alguien que me invite a hacerlo, como ahora. Vencer la ansiedad, vencer cualquier idea de “escritor” que me esté dando vueltas por la cabeza, vencer a Internet, vencer la paja mental (la otra me la hago y listo) y vencer las ganas de hacer cualquier otra cosa y que aparecen justo cuando me siento delante de la computadora.
6-¿Qué fue lo primero que escribiste?

Lo primero primero fue un cuento que plagié a los 6 años (y ni siquiera conocía esa palabra) de El escarabajo de oro de Poe: había un muerto colgando de un árbol, un tesoro y un manuscrito roto con una mitad, la que revelaba la posición del tesoro, extraviada. Yo había escrito y dibujado el manuscrito entero, lo había dividido con una raya torcida y le había puesto una flecha que decía “esta es la parte que se perdió”. Medio que arruinaba el misterio. Después me llamé a silencio hasta los 18.

7-¿Qué fue lo primero que publicaste? ¿Cómo lo ves ahora?

Un cuento que se llama Oportunidad, en una antología que sacábamos en el taller de Diego Paszkowski, al que fui durante algunos años. Se trata de un chorro que traiciona a su compañero para quedarse con su familia (la del compañero). Está contado en el momento en que el sobreviviente vuelve a la casa de la mujer de su amigo y se ofrece a ayudarla y a mantenerle los hijos, uno de ellos su propio ahijado. Como argumento podría funcionar. Como cuento digamos que se queda en ejercicio. Podría decir que es malo, hasta podría agregarle un “muy” delante de malo, pero no quiero ser cruel. Por más malas que sean las primeras veces, hay que ser muy frío para no recordarlas con ternura.
8-¿Qué estás escribiendo en este momento?

Una novela sobre un pibe de Burzaco que ayuda a unas viejas a hacer trámites para ganarse unos pesos hasta que accidentalmente participa en una orgía y es reclutado como actor porno por un cazador de talentos. Su talento tiene que ver con una cierta deformidad causada por un doloroso accidente con una ex novia de gustos sexuales extremos. Pero la pornografía es apenas la fachada de una conspiración política de alcances municipales (y potencialmente provinciales). Claro que esto último el protagonista no lo sabe.
También estoy corrigiendo una novela que si todo viene bien va a salir en abril por la editorial Mancha de Aceite.
9-Un libro imperdible

La conjura de los necios. Lo leí hace mil años pero nunca volví a disfrutar tanto un libro como ese. Llamadas telefónicas de Bolaño. Desgracia de Coetzee. De lo más reciente, Los topos, del crack Bruzzone. No hace mucho me rompió la cabeza Meridiano de sangre, de Cormac McCarthy. Qué se yo, hay un millón, difícil decidirse.
10-Una definición de escritor

Alguien que se sienta, se pone las pilas y escribe. Alguien que sabe que la pregunta “qué es un escritor” se responde escribiendo. Y no sigo porque lo pretencioso, como lo trillado, es un camino de ida. Mejor pregúntenle a un escritor.
También, en el fondo, un solitario.
Gracias, Matías

Diario de BAILANTA. Tercera entrega.


Luego de tanto debatir en el departamente de diseño de la editorial ya encontramos color justo con el que vamos a mostrar a Bailanta. Matías y nosotros quedamos contentos. Creo que fue una buena elección porque representa la novela, eso es lo principal.

La novela ya está en su etapa final: de hipercorrección. Yo me encuentro en un estado de ansiedad excesiva, debe ser la novedad de las primera veces y esas cosas.

La noche de anoche fuimos a conocer en el centro de Florencio Varela dos lugares preciosos para hacer la presentación(todo gracias a dos mujeres preciosas y encantadora: Eliana Mariano y Ana Lindner, sin ellas no hubiese sido posible. Las mujeres salvan todo, siempre). Está bueno eso porque tiene que ver con la zona donde transcurre la novela. El Sur profundo como escenario de las aventuras. Volvimos a casa con dos fechas.

Suenan trompetas bien fuertes.

El 9/4 en La pulpería, Vélez Sarfierld 65 a las 19 Hs ¡Inaugura esta noche!

El 15/5 en Lo de Laura, Rivadavia 179 a las 22 HS.

Todo esto en la república de Varela. Tenemos que armar los flaiers y demás para agitar para esas fechas. Tan lejos, tan cerca.

Seguimos trabajando con todo.

La prueba del delito. Matías Gómez en La maquiladora


Tengo un amigo que se excita mirando sus propios videos subidos a páginas de pornografía amateur. En los videos la cámara lo enfoca del cuello para abajo mientras él se masturba. Mi amigo se masturba mirándose a sí mismo masturbarse. Le dije que aunque la imagen fuese de él mismo, masturbarse mirando a un tipo que se masturba era cosa de putos. No soy puto, dijo él. Sé que mi amigo no es puto principalmente porque en Provincia de Buenos Aires no hay putos. Los putos de Provincia se hacen travestis o se van a vivir a Capital. Al menos donde vivo yo. Además llegué a conocerle una novia. Se llamaba Lucía y no era tan fea. Mi amigo quería filmarse cogiendo con su novia y después subir el video a Internet. Se lo propuso y ella dijo que no. Entonces él programó su cámara de fotos en función filmadora, la escondió debajo de una pila de ropa sobre la mesa del televisor y la prendió mientras ella estaba en el baño. A la cámara de fotos la había comprado robada, por Flores...

Diario de BAILANTA. Segunda entrega


Las posibilidades nunca son tantas. Por eso es importante dar en el blanco. Me traspira la nuca y me pongo muy nervioso cuando debo elegir y jalar del gatillo con tan pocas balas en el cargador. Para decirlo claro: una reverenda cagada. Pero es también un filo que a uno le gusta sentir, para qué negarlo.
Descartamos la posibilidad de encuadernar BAILANTA con afiches de boliches de cumbia por dos razones. Una: no pudimos conseguirlos gratis. Dos: me cuentan que ya lo hizo Cucurto y otros más. Cuestiones de peso para dar un volantazo y buscar nuevas tapas que tengan contundencia e identidad, que representen de alguna manera lo que se van a encontrar cuando abran el libro.
Decidimos con Patri, Matías sigue de vacaciones, usar algún color vivo, estridente, gritón. Que tenga una presencia destacada en cualquier lugar donde ponga sus hojas. En eso estamos, buscando, explorando. De eso se trata la vida, no dar nada por sentado, prueba y error y dar pasos en lugares oscuros, desconocidos. E intentar sacar el libro más hermoso posible. Por dentro, por fuera y por los costados.
Ahí vamos.

Diario de BAILANTA. Primera entrega

Bailanta es una novela tremenda. Cuando terminé de leer el original, cien páginas de letra Time New Roman tamaño doce, supe que era nuestro próximo título a editar. Es una historia que aborda muchos de los temas que me interesan: la amistad como refugio frente a la impiedad del mundo, la búsqueda del éxtasis amoroso, el barrio, el fin de semana como esa cima a alcanzar y que te organiza la vida, la rutina y el intento de vencerla, la fiesta, el baile, la música, las mujeres. Pienso mucho en estas cuestiones y verlas desplegadas en una historia que te come los ojos y el cuerpo me hizo pasar unos momentos sumamente placenteros. Matías me lo pasó por partes. Yo las terminaba de un saque y ansioso esperaba la próxima dosis. Hasta que la tuve entera y la volví a a leer nuevamente. Y ocurrió otra vez esa grata sensación de estar leyendo algo muy groso.

Uno espera que esa luz la puedan sentir todos aquellos que lean la novela.

Ahora Matías le está dando los últimos retoque al texto, una leída final como para despejar del campo alguna maleza. Está muy bien que lo haga, la corrección es un arte que hay que curtir con mayor asiduidad. Es, al fin y al cabo, el laburo del escritor.

Nos encontramos en una pizzería del centro de Solano para definir algunas cuestiones de imagen. Él es de Florencio Varela y yo de acá. Buscamos un punto intermedio que nos convenga a los dos. Y mientras llenábamos nuestros vasos de cerveza hablamos de la tapa. Matías tuvo una buena idea: forrarlas con esos afiches que promocionan los bailes de cumbia. Le gustaba esa estética tan colorida que representa desparpajo, emoción, brillo, lujuria y todas esas cosas que se encuentran en esos lugares. A mi me pareció genial. El tema era cómo conseguirlos.
Ayer fuimos con Patri a intentar despegarlos de la paredes cerca de casa y comenzar a probar para ver cómo quedaban. Pero no hubo caso. Estaban muy bien pegados, no los podíamos sacar enteros sino de a pedazos, retazos, que no nos servían para nada. Hacía mucho calor, caminamos unas cuadras y sudábamos un montón así que desistimos de continuar con ese plan. Anotamos el teléfono de la imprenta que fabrica estos afiches, estaba en un extremo y pensamos llamar para ver si nos dan algunos o tenemos que comprarlos o qué onda.

Ah, descubrimos que un libro de Bruzzone se hizo banda y anda tocando por acá.


Esta aventura recién comienza.